Reportear es otra forma de imaginar: Patricio Fernández, ‘La calle me distrajo’

Patricio Fernández es el director y fundador de un fenómeno chileno: The Clinic, una publicación que nació como un pasquín fotocopiado para pertubar a Pinochet y los pinochetistas, y hoy es la revista más leída del país, impresa y en línea. Su sello: actualidad y sentido del humor. El ‘Pato’, como se le conoce, ha hecho periodismo y ha hecho ficción, y a principios de noviembre presentó un libro que iba ser novela pero terminó siendo otra cosa: ‘La calle me distrajo’ (Diarios, 2009-2012), que a la vez es título y explicación del libro, publicado por Mondadori. Esta es su nota introductoria:

Durante los años que atraviesa este diario, intenté muchas veces escribir una novela, pero la calle me distrajo. El personaje con que fantaseaba, un hombre a la vez de carne y hueso, habitaba en un mundo que le robó el protagonismo. El telón de fondo se llenó de voces que cantaron a coro y sin obedecer las partituras impuestas por la autoridad. Mi país estaba cambiando, y yo con él.

Alguna vez pensé que el periodismo era el hermano pobre de la literatura. Lo consideraba un oficio de sobrevivencia. Suscribía, como Baudelaire, que “la imaginación es la reina de las facultades”. Todavía lo creo, pero ahora lo entiendo de otro modo. Reportear se fue convirtiendo para mí en un modo de imaginar. Marché con las multitudes, formando parte de una historia viva. Escuché a quienes iban conmigo como quien lee un cuento maravilloso. Y sobre todo eso, escribí, con la urgencia del olvidadizo.

En un comienzo, no sabía que se trataba de un diario. Muchos de estos textos fueron compuestos por encargo. Otros no. A un cierto punto, sin embargo, caí en la cuenta de que su narrador jamás era un informante ausente. El afuera lo reflejaba.

Cada uno de estos párrafos fue escrito el día en que se hallan fechados. Responden a acontecimientos que sucedieron entonces. Tras algunos de ellos hay secretos que no cuento o que sólo así como quedaron pude contar. El período que abarcan va desde el último cuarto del mandato de Michelle Bachelet prácticamente hasta nuestros días. El ocaso de los gobiernos concertacionistas coincidió con el fin de mi matrimonio. Si en algún momento me tentaron las conclusiones, al poco andar las abandoné, para volver a nadar en las aguas frescas del transcurrir. Intenté ser honesto. Este río llamado Chile, también soy yo.

¿Quieres seguir leyendo? Aquí, ‘Por qué los chilenos no bailan’: selección de textos de ‘La calle me distrajo’, publicados por elpuercoespín.com.ar

El ‘Pato’ en Twitter: @PatoFdez