“Internet es diverso y territorial. No hay un solo Internet, sino muchos”: Frédéric Martel

  • La red fomenta las singularidades locales, de acuerdo con el autor de Cultura Mainstream.
  • “El vuelco digital no va a llevarnos a una mundialización cultural única pues es un fenómeno de globalización más complejo que eso”, dijo.
Frédéric Martel - V Congreso Iberoamericano de Cultura (Zaragoza, 2013) - Foto: Jorge Tirzo

Frédéric Martel – V Congreso Iberoamericano de Cultura (Zaragoza, 2013) – Foto: Jorge Tirzo

Por Jorge Tirzo

Internet es un espacio simbólico diverso que permite tener experiencias individuales, locales, regionales o globales. Así lo explicó el sociólogo francés Frédéric Martel en su participación en el V Congreso Iberoamericano de Cultura. Más allá de las críticas que tachan a Internet de ser una herramienta homogenizadora de la cultura, Martel asegura que la red fomenta la diversidad cultural y las individualidades.

“Aunque en todo el mundo usamos la misma página de Facebook, la experiencia es distinta en cada país, cada región, cada persona. Hay que romper con la idea de una mundialización digital. Internet no borra las identidades culturales, no aplana las distintas realidades, sino que las consagra y  refuerza”, dijo.

 

¿Globalización o territorialización?

Aunque existen elementos culturales mainstream en Internet (como los videos de Lady Gaga o Barack Obama), según Martel estos no son los únicos ni necesariamente los que predominan pues “son sólo una pequeña parte de la cultura que consumimos”.

“En vez de pensarlo como algo desarraigado e internacional, hay que entender Internet como un fenómeno encarnado en un cada país y en la proximidad”.

 

Optimismo joven vs pesimismo tradicional

Como parte de la investigación para su próximo libro, Frédéric Martel analizó casos de uso de Internet tanto en países emergentes como en desarrollados. Una de sus conclusiones es que las startups de regiones como Latinoamérica han usado el potencial de la red como una oportunidad, mientras que empresas tradicionales europeas siguen viendo la era digital como una amenaza.

“Internet ofrece una oportunidad inesperada para los países emergentes. Con frecuencia he visto a jóvenes optimistas con startups que hablan de las oportunidades de Internet, mientras en Europa hay patrones de mayor edad que hablan de las amenazas digitales. De un lado está la defensa de lo digital y por el otro la visión como amenaza. Entre todos debemos negociar la transición para defender el mundo de ayer sin dejar de pensar en el de mañana”, dijo.

“El vuelco digital no es ni bueno ni malos, sino que dependerá de lo que hagamos con ello”, concluyó.